La atención de su hijo con tortícolis
(Caring for Your Child With Torticollis)

Los bebés con tortícolis suelen mejorar en unos pocos meses con un tratamiento que se puede hacer en la casa.


Los bebés con tortícolis mantienen la cabeza inclinada hacia un lado y la barbilla hacia el otro. Es difícil darse cuenta que un niño recién nacido tiene tortícolis. Se hace más fácil identificar la tortícolis cuando el bebe crece y comienza a moverse. Cuando los bebés nacen con tortícolis, o cuando se detecta en las primeras semanas de vida, la afección se denomina "tortícolis congénita".
No siempre se puede determinar la causa de una tortícolis. Para muchos bebés, suele comenzar cuando el músculo del cuello se contrae en el vientre materno o durante el nacimiento. Con el paso del tiempo, el músculo se tensa más. Esto dificulta el movimiento normal de la cabeza y del cuello del bebé.
Es posible que los bebés con tortícolis tengan un bulto pequeño en el cuello, en el lugar donde el músculo está tenso. También es posible que tengan la cabeza algo aplastada ya que, con frecuencia, se apoyan en un solo lado de la cabeza. La mayoría de los bebés no sienten dolor a causa de la tortícolis.
Durante la consulta de su bebé con el profesional del cuidado de la salud, se le hicieron preguntas y se examinó al bebé con cuidado. Por lo general, no es necesario hacer pruebas especiales para diagnosticar la tortícolis.
El tratamiento para la tortícolis incluye estiramiento muscular y cambios simples en las posiciones para dormir, alimentarse y comer.
Con tratamiento, la mayoría de los bebés mejoran en unos pocos meses. Para que el tratamiento sea más efectivo, es posible que el profesional del cuidado de la salud le recomiende llevar a su bebé a un terapeuta físico. Si la tortícolis no mejora, es posible que un especialista recomiende un aparato ortopédico blando o una cirugía simple para tratarla.

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Haga seis veces por día los ejercicios de estiramiento que el profesional del cuidado de la salud o el terapeuta físico le recomendó para su bebé.
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Es una buena idea hacer los ejercicios de estiramiento cada vez que le cambie el pañal al bebé.
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Haga los ejercicios con suavidad.
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Interrumpa los ejercicios de estiramiento si el bebé parece estar incómodo o llora. Intente más tarde, cuando el bebé esté más tranquilo.
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Para ayudar a su hijo a estirar los músculos del cuello:
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Recueste al bebé boca abajo durante unos 10 o 15 minutos, por lo menos tres veces por día, mientras el bebé esté despierto. Asegúrese de orientar la cabeza del bebé en el sentido contrario de donde esté usted. Su bebé levantará la cabeza para buscarlo, lo cual reforzará y estirará los músculos del cuello. Nunca deje al bebé solo mientras esté boca abajo.
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Cuando alimente a su bebé, utilice el biberón o su pecho de manera que el bebé tenga que girar la cabeza hacia la posición contraria a la que prefiere. Por ejemplo, si el bebé siempre gira el mentón hacia la izquierda, sostenga al bebé con el brazo izquierdo de manera que el bebé tenga que girar el mentón hacia la derecha para alimentarse.
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Coloque juguetes de manera que su bebé tenga que girar el mentón en la dirección opuesta a la que prefiere. Por ejemplo, si el bebé siempre gira el mentón hacia la derecha, coloque los juguetes a la izquierda del bebé para que el niño gire la cabeza en esa dirección.
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Durante las siestas, la hora de irse a dormir y los cambios de pañales, coloque al bebé con el mentón hacia la pared. Dado que el bebé querrá mirar a su alrededor en la habitación o mirarlo a usted, seguramente gire la cabeza en la dirección opuesta a la de la pared.
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Coloque siempre a su bebé a dormir boca arriba. No coloque almohadas, cojines para posicionar al bebé, mantas, chichoneras o cualquier otra cosa en la cuna del bebé.
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Limite el tiempo que pasa el bebé en un portabebés o un asiento para automóviles. Los portabebés y los asientos no permiten que el bebé mueva libremente el cuello. Pero utilice siempre un asiento cuando lleve a su hijo en automóvil.


Su bebé:
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No mejora después de hacer los ejercicios recomendados por el profesional del cuidado de la salud o el terapeuta físico.
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Muestra frecuentemente signos de molestias durante los ejercicios de estiramiento.
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Está molesto y no puede ser consolado.